

Como en estos espejos, distorsionamos la realidad. Nada es lo que parece, siempre podemos darle un par de vueltas y aliñar con nuestro momento la ensalada. Siempre podemos echar de menos sin querer, pero echar de menos. Porque las verdades no nacen, se hacen; como que te quiero y no es cierto hasta que lo ves y al momento desaparece y viene la duda y se queda un rato jugando contigo, hasta que te beso y vuelve la vida. La saliba no miente, solo endulza (no se puede mentir en un beso); la distancia en cambio desenfoca, las voces distorsionadas al otro lado del teléfono, como la voz de un enemigo
Etiquetas: beso, espejo
1 Comentarios:
El miedo a veces viene y hace vulnerable. Asusta, y sí, distorsiona. Abre grietas que luego son fáciles cerrar, pero no se puede luchar contra él y además, es una tonteria hacerlo. Ortega dice que cada uno de nosotros somos un "yo y las circunstancias". Somos un yo con maletas ya cargadas de cosas muy bellas, pero también contienen miedos y frustaciones. Aprenderemos a vivir con ellos y disfrutar más de la vida, no?
Hoy, anónima.
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